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ALEGORIA DE LA ESPOSA DE UN BOMBERO
Es de noche, la alarma ha sonado; como un rayo te has levantado, te has vestido, me has besado y te has ido.
Sola me he quedado, ¿Sabes que he hecho?, he rezado y he pedido: Padre bueno, cuídalo, mira que ha dejado lo suyo por salvar lo ajeno.
Padre, yo lo quiero y orgullosa estoy de él, pero no me hagas beber del caliz de la amarga hiel.
Padre, Señor de las alturas, haz que no me pierda en esa selva que son los gritos, el miedo y el fuego. Dios, que tus angelitos me lo traigan como en un juego.
Padre, haz que vuelva, y que al llegar diga a su hijo: "una casa se incenció, y el fuego como plaga se extendió, pero logramos controlarlo entre mis compañeros y yó".
Y luego cuando pase el tiempo, uno de mis hijos me diga: "Madre, no me ponga usted un pero, que yo como mi padre, quiero ser Bombero".
Este poema es el reflejo de todas las mujeres y varones que estan detras de un efectivo, sea varon o mujer que arriesgan su vida para salvar la vida de otra persona.
No se si ya colgaron este poema; si no es asi, espero les guste y un saludo a todos los hombres de rojo, CABALLEROS Y DAMAS DEL FUEGO.
Seccionario C.B.P. Tito Chávez Luis Martín. CGBVP San Sebastian Nº 116 - Cusco.
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Feb 2, 2008
11:34 AM
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